Manuel de Falla
Hace ya muchos años, muchos otoños y no tantas lluvias, nació un niño
En la andaluza y luminosa ciudad de Cádiz. El pequeño nació en el
Seno de una familia acomodada de la ciudad, en el número 3 de la
Plaza de Mina. Era un fresquito 23 de noviembre de 1876 y el niño
Hijo del valenciano José María de Falla y la catalana María del
Carmen Jesús Mateu, recibió el nombre de Manuel. La familia del
Pequeño Manuel trabajaba en el puerto de Cádiz, se dedicaban al
Negocio consignatario de naves, que en la época de las colonias
Españolas daba mucho dinero, ya que el tránsito de mercaderías era
Muy importante entonces. Por eso, y a pesar de encontrarse en el
Límite más occidental de Europa, el contacto de la familia con la
Música europea estaba al día. María del Carmen, la madre, era una
Excelente pianista y, siendo aún muy pequeño, Manuel ya tocaba el
Piano, primero sobre el regazo de su madre, más tarde ya se animó él
Solito. Aquí fue donde pudo demostrar que tenía buenas aptitudes para
La música. María del Carmen, al ver lo bien que se desenvolvía su
Hijo en la música, no dudó en llevarlo a los mejores profesores de la
Ciudad: Eloísa Galluzo, Alejandro Odero, Enrique Broca y Salvador de
Viniegra fueron sus maestros. Al pequeño Falla le encantaba dormirse
Con los cuentos y nanas que le cantaba su niñera, así que estos
Fueron una gran fuente de inspiración para la mente creativa e
Imaginativa del niño. Manuel se dormía pensando en viajes e
Imaginando todo aquello que le habían cantado. Tuvo una infancia
Feliz, aunque su delicado estado de salud le hacía estar muchas
Tardes jugando en casa con sus hermanos Germán y María. A los 15 no
Soñaba con ser un gran compositor, sus inquietudes eran la literatura
Y el periodismo. Soñaba con recorrer mundo y tener aventuras. Fundó
Una revista con un grupo de amigos, El Burlón se llamaba, y en 1890
Fundó una segunda revista, El Cascabel. Pero fue en 1893, mientras
Asistía a un concierto de música clásica en Cádiz, cuando sintió la
Necesidad de componer, de expresar música, y descubrió así su
Verdadera vocación. En 1898 la familia se mudó a Madrid por causas
Económicas, con la pérdida de las colonias el negocio fue a menos y
La necesidad les hizo viajar a la capital española. Con veinte años
Manuel era ya un pianista prometedor, con un amplio repertorio de
Composiciones propias. Llegó la época de hacer el servicio militar
Pero debido a su complexión débil y enfermiza no fue aceptado
Finalmente se matriculó en el Conservatorio de Madrid, que era lo
Más apropiado, pero como su inspiración musical había llegado con un
Poco de retraso, tuvo que matricularse de libre, ya que era demasiado
Mayor para asistir a las clases iniciales. Enseguida vieron sus
Enormes facultades, muy por encima de lo normal, y su maestro fue el
Excelente pianista José Tragó, que le ayudó mucho con la composición
El panorama creativo de Madrid no salía mucho de la Zarzuela, así que
Sus primeras obras fueron cinco zarzuelas, creadas entre 1902 y 1904
Entre ellas, la preferida del joven era Limosna de amor. A raíz de
Leer unas partituras de ópera de Felip Pedrell, Als Pirineus, el
Joven Falla se interesó por contactar con el compositor catalán. La
Obra le produjo una enorme curiosidad. Pedrell era profesor en el
Conservatorio de Madrid, así que no resultó difícil que se
Convirtiera en su maestro. Pedrell le transmitió su amor por el
Legado de la música española histórica y sobre todo folclórica
Y llegó a ser ese eterno maestro al que siempre mencionaba. Los años
De estudio en la capital se culminaron con la composición de la
Ópera La vida breve, ganadora del concurso de la Real Academia de
Bellas Artes de San Fernando, obra que le abrió las puertas al éxito
Y reconocimiento. En 1907 viajó a París para ampliar sus
Conocimientos. Allí se le relacionó con gente muy importante e
Influyente como Claude Debussy, Maurice Ravel, Paul Dukas, Isaac
Albéniz, Ricardo Viñes y Pablo Picasso. No se sabe hasta qué punto
Se influencian las personas entre sí, pero la verdad es que
Relacionarse con estos amigos le vino muy bien a Manuel. Su obra dio
Un paso adelante muy importante. Gracias a los contactos de su amigo
Isaac Albéniz, Falla consiguió que la Corona española le concediera
Una beca que le garantiza la estabilidad económica. Con el tiempo se
Puso a trabajar para su amigo y compositor Paul Dukas, este le dio
Una visión más moderna de la música, menos académica, hecho que le
Abrió nuevos horizontes. Colaboró en muchas de las obras de Dukas y
De Ricard Viñes, otro amigo del que aprendió mucho, pero el
Reconocimiento le vino cuando, finalmente, el 1 de abril de 1913
Consiguió estrenar con gran éxito su ópera La vida breve en el
Casino Municipal de Niza, un estreno al que siguió con gran éxito
También el del Théâtre national de l'Opéra-Comique de Paris. En
1914 Sucede una catástrofe mundial: el estallido de la Primera
Guerra Mundial, un desastre causado por el interés y la codicia
De un mundo materialista, que llevó a que todo occidente se
Enfrentase por miedo y ansias de poder.Falla tuvo que volver a
España pero aun así, con tan tremendo escenario, fue capaz de
Componer sus primeras obras de madurez: siete canciones populares
Españolas y una de las más conocidas, El amor
Brujo, estrenadas ambas en Madrid en 1915 con
Una gran acogida por parte de público y crítica
El siguiente objetivo de Manuel fue componer El corregidor y la
Molinera, basada en la novela El sombrero de tres picos de Pedro
Antonio de Alarcón. Al reelaborar la obra, finalmente quedó como
Un ballet, interpretado ni más ni menos que por el Ballet Ruso
Que se encontraba refugiado en España a causa de la Gran Guerra
Los decorados de la obra estaban realizados por el mismísimo Picasso
Y la coreografía era de Leónin Massine, todo un lujo de espectáculo
La obra se estrenó el 22 de julio de 1919 en el teatro Alhambra
De Londres, pero fue una fecha agridulce para Manuel, dulce
Por el gran éxito, pero amarga por la notificación de la muerte
De su madre dos días antes. Fue una gran pérdida para él, ya
Que no sólo perdió a su madre, sino a una maestra y consejera
Después de muchas giras por España y Europa, Falla se instaló
Definitivamente en Granada en 1922, en el Carmen de la Antequeruela
Alta. Allí, junto a intelectuales tales como Federico García
Lorca o Ignacio Zuloaga, se dedicó a promover el folclore andaluz
Su deseo fue elevar el arte popular a la altura que se merece
Más tarde Manuel cambió su mirada y la dirigió a Castilla, a sus
Joyas musicales renacentistas. Compuso una ópera inspirada en los
Capítulos 25 y 26 del Quijote, tardó tres años en componerla. La
Obra, El retablo de maese Pedro, había sido un encargo de la princesa
De Polignac y fue estrenada en Sevilla y posteriormente en la
Residencia parisina de la princesa y constituyó un nuevo éxito
Siendo considerada en su momento como
Una de las mejores obras españolas
Manuel de Falla había roto con su estética, acercándose a un nuevo
Estilo más europeo. Seguidamente compuso su obra más arriesgada
Y que hoy en día quizá carece de reconocimiento por parte del
Público: Concierto para clavecín y cinco instrumentos, una obra
Maestra distinta a todo lo que se había escrito hasta entonces
Entre 1927 y 1936 Manuel bajó su producción. Los problemas de salud
Que arrastraba desde su niñez empezaban a causarle achaques
Y debido a una compleja situación social absorbían su espíritu
Fueron, eso sí, tiempos de reconocimientos a su obra
Empezó a trabajar en oratorios, hecho que le llevó a viajar
Junto a su inseparable hermana María del Carmen, a Mallorca
Para crear una obra invitados por Joan María Tomás
La Atlántida fue una ópera que tuvo que dejar inacabada por una
Nueva desgracia: el estallido de la Guerra Civil Española
El peor suceso que le puede acontecer a un país, la lucha entre
Hermanos, por las causas de siempre, el miedo y el deseo de
Poder. Manuel, anciano, maniático y muy deteriorado por su
Delicada salud, intentó evitar la muerte de muchos de sus amigos
En algunos casos lo consiguió, en otros, desgraciadamente, no
Finalmente, en 1939 finaliza la Guerra Civil Española, pero empieza
La Segunda Guerra Mundial. Falla, agotado y sumido en el estupor
Embarcó el 2 de octubre desde Barcelona para estrenar su última obra
En Buenos Aires. Una obra creada con gran dificultad, ya que el
Anciano Falla estuvo enfermo y padeció delirios
Suerte que a su lado siempre tuvo a su hermana
También soltera, que le ayudó en todo momento
La obra se estrenó con no poco éxito y cansado de tanto dolor y
Sufrimiento decidió instalarse por un tiempo en Argentina, en la
Provincia de Córdoba, curiosamente denominada
La Nueva Andalucía. Una España herida había
Perdido a un maestro decepcionado con la humanidad
Sus últimos años los pasó viviendo con la humildad que siempre
Le caracterizó, junto a su hermana y disfrutando de los buenos
Momentos que proporciona el goce de las cosas sencillas: una
Conversación, un café, etc. Estos años estuvo componiendo su
Última obra, que dejó inacabada, ya que el 14 de noviembre de
1946 El gran compositor Manuel de Falla moría en su casa, al lado
De su hermana, que le acompañó hasta el último de sus suspiros
El último viaje, eso sí, lo hizo solo. El mundo de nuevo había
Perdido a un gran artista, un maestro para generaciones futuras
Pero las vidas de los compositores nunca mueren, porque cada vez
Que alguien se emociona con una de sus canciones, el alma del
Compositor crece y entra en nuestros corazones para enseñarnos
Las cosas buenas de la vida, las cosas del alma. Por ello la
Música nunca debe cesar, siempre ha de seguir sonando, creciendo
Y emocionando a las personas. La música es ese hilo que nos une
A la verdad de la vida, nos hace ser humanos, vivos y sensibles